lunes, 11 de abril de 2016

Proyecto Pacificación Colombia

Proyecto Pacificación Colombia




volviendo a las sin vergüenzuras de los gobiernos que han comandado Colombia, esta vez trazamos un nuevo récord en negociaciones, en trueques, en intercambio de vienes y mercancías. puesto que, por lo que podido deducir de una acalorada discusión que tuve el placer de presenciar en un techo de la macarena, es una suerte de intercambio desigual la que ha sostenido convenientemente las burocracias, el enriquecimiento ilícito y la venta progresivas de parcelas colombianas, tales como los hospitales públicos, el trasporte publico, los recursos naturales públicos, la informacion  publica y otras tantas que sería incontenible señalar. 

Este panorama se agrava aun más cuando atacan el sentido básico sentido común con el discursillo de los altos mandatarios que se propagan por los medios de los que son asociados y se ofrece como buenas nuevas de la innovación de los Estados moderno. Máximas como:  <<"tenemos que ahorrar agua, fenómeno del niño esta azotando la canasta familiar">> o otras mas temerarias <<"no hay tal crisis económica">>. 

Esta problemática sienta sus bases en la injerencia total de las corporaciones multinacionales o trasnacionales que, segun los famoso tratado del libre comercio y la ley de minas o685 del 2001, pueden tener un trato igualitario que las empresas colombianas. De esta manera, faltan a la verdad los que astutamente trasladan el problema coyuntural de la corrupción en lo publico a una entidad privada, ojalá si es de nombre ingles o aleman.

he demarcado solo la primera cara del problema, veamos entonces como se sella el proyecto Santos mediante la calma que ofrece su fenomenal artimaña para concretar el asalto. me refiero, pues, a la tregua que se está impulsando desde las conversaciones en la habana por el conflicto Farc-Colombia-EEUU y que transversalmente esta cambiando la lógica colombiana de movilizacion reivindicatoria de derechos por un ejercicio pasivo de contemplación de los problemas sociales presentados como una alteridad ajena a la realidad cotidiana: se ha aumentado en numero la fuerza policial en los cuasi-monopolios  del transporte, de infraestructura privada en la minería, la producción de aceite, en el petroleo, etc. A esto ultimo hay que añadir que en la medida en que estos bienes son en su mayor grado privados, el Estado no tiene control de los precios que se ofrecen al publico y por ello ha estado en la obligación (y si, en la obligación) de importar recursos minero-energéticos.

creo, finalmente, que la doctrina Monroe impulsada desde el año 1823 con su lema "América para americanos", se ha venido esparciendo por Centro-América y Sur América y se ha hecho patente en estos últimos días de conmoción nacional puesto que la carajada de proponer un nuevo plan Colombia significa una vuelta a la dependencia total a un Estado ajeno.

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